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Sostenibilidad económica2018-12-06T15:29:00+02:00

Sostenibilidad económica

La FIVS desempeña un papel importante a la hora de eliminar los obstáculos al comercio y de abrir los mercados, a través de la defensa de la supresión de las barreras comerciales injustificadas.

Presidentes del grupo de trabajo

Ignacio Sánchez Recarte

Ignacio Sánchez Recarte es secretario general del Comité Européen des Entreprises Vins (CEEV); la organización encargada de representar a la industria vinícola europea.

Steve Guy

Steve_Guy-Wine_Australia

Steve Guy es el gerente general de Control y Comercio de Wine Australia; organismo del gobierno australiano responsable de asegurar que los productores, comerciantes y exportadores de vino cumplen con la legislación vigente.

Iniciativas de sostenibilidad económica de la FIVS 

FIVS-Abridge

FIVS-Abridge es una base de datos de normativas nacionales y acuerdos internacionales para mercados en todo el mundo, que cubre temas como certificación, composición, etiquetado, marketing, embalaje, producción, publicidad, aranceles, fiscalidad y transporte. Este servicio es un recurso útil para aquellas personas interesadas en los aspectos legales del sector de bebidas alcohólicas a nivel internacional, especialmente aquellos que comercializan o tienen la intención de comercializar sus productos internacionalmente.

FIVS-22

FIVS-22 es una iniciativa de larga duración que defiende la necesidad de adoptar reglas internacionales adecuadas entre los gobiernos y las organizaciones internacionales en materia de clasificación aduanera para las bebidas alcohólicas. La FIVS redactó un informe detallando las consideraciones que deben tomarse en cuenta para una adecuada clasificación de los productos de bebidas alcohólicas sujetos a técnicas innovadoras de producción.

Siempre ha existido un debate sobre la clasificación aduanera de ciertos tipos de bebidas alcohólicas dentro del sistema de clasificación de productos de la Organización Mundial de las Aduanas (OMA) – el Sistema Armonizado. El capítulo 22 del Sistema Armonizado cubre la categorización de las bebidas alcohólicas. El capítulo 22 fue establecido para que las bebidas alcohólicas fermentadas conserven su clasificación aduanera como productos fermentados. Uno de los temas problemáticos ha sido definir si el carácter esencial de los productos fermentados ha sido tan alterado en el proceso de producción que deberían ser recalificados como productos destilados. Esta cuestión ha llevado a clasificaciones inconsistentes del mismo producto por diferentes países, incluso por diferentes países miembro de la Unión Europea que se encuentran en el mismo territorio aduanero. El impulso hacia una reclasificación hunde sus raíces en el hecho de que el trato fiscal a las bebidas alcohólicas en la Unión Europea y en otros países está basado en las clasificaciones aduaneras; las tasas fiscales para los productos destilados son normalmente más altas que las de los productos fermentados. A pesar de algunas decisiones de clasificación inconsistentes, la situación actual, basada en una clara línea de distinción entre productos destilados y productos fermentados, ha demostrado históricamente ser viable para el comercio. La reclasificación por algunos países de productos fermentados como destilados bajo la teoría de que serían similares a ellos ha difuminado la clara diferencia entre productos fermentados y productos destilados.

Últimos acontecimientos

En su reunión de otoño de 2010, el Comité de Sistema Armonizado (CSA) de la Organización Mundial de Aduanas consideró la clasificación de tres productos ‘test’ y las revisiones eventuales de notas explicativas del capítulo 22. En 2011, el CSA consideró y clasificó ciertos productos fermentados que habían sido sometidos a técnicas de purificación (por ejemplo, ósmosis inversa, ultrafiltración, etc) bajo rúbricas que hasta ese momento habían estado reservadas a las bebidas destiladas. El siguiente informe de la industria, junto con sus anexos, describe el alto grado de incertidumbre que este tipo de reclasificaciones tendrían y tendrán para el comercio. Este examen legal pone de relieve que estas decisiones son inconsistentes con la organización del capítulo de aduanas. El análisis legal (tanto en el sumario como en los formularios completos) es todavía pertinente, a pesar de haber sido redactado antes de las  clasificaciones del CSA en 2011. En la primavera de 2012, el CSA realizó cambios a la definición de alcohol etílico con el objetivo de adecuar sus notas explicativas a las decisiones de clasificación de los productos ‘test’.

Contribución a las economías nacionales

Los miembros de la FIVS han llevado a cabo estudios para demostrar cómo diferentes segmentos del sector del vino, cerveza y licores contribuye económicamente a las economías nacionales. Uno de los estudios, llevado a cabo en enero de 2007, utiliza una metodología estándar que incluye efectos económicos directos, indirectos y provocados con el objetivo de presentar una visión completa del impacto económico de las industrias de la uva, el vino, el mosto, la uva de mesa y las pasas en materia de empleo, estadísticas agrícolas, ingresos por producto, impuestos y muchos otros índices. En 2013 se realizó un estudio de la contribución que la industria canadiense ha hecho a este país. También en 2013, la federación de bebidas alcohólicas de Irlanda produjo un video que demostraba la importancia multifacética del sector de bebidas alcohólicas de Irlanda en relación a la economía irlandesa. Un informe publicado en febrero de 2014 y basado en datos de 2012, muestra que la industria del vino de Nueva York contribuyó con 4,8 billones de dólares a la economía de ese Estado. Por favor haga click en los links que aparecen más abajo si desea obtener información adicional.

FIVS-Inform

Esta iniciativa promueve activamente el desarrollo de símbolos y pictogramas en las etiquetas del vino. Este esfuerzo requiere una estrecha colaboración con las asociaciones de consumidores más importantes que tratan problemas específicos, además de con la Comisión Europea, la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), la Asociación Internacional de Derecho del Vino (AIDV), el Grupo Mundial de Comercio del Vino (WWTG) y la Comisión Alimentaria Codex. En última instancia, esto requerirá el desarrollo de un estándar ISO.